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Reconocimiento y Eficacia de los Divorcios Extrajudiciales Extranjeros en Venezuela

31 Ene

 

Abg. Tamaiba Cid
Tesista de la Maestría en Derecho Internacional Privado y Comparado
Centro de Estudios de Postgrado
Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas
Universidad Central de Venezuela

En algunos sistemas jurídicos se consagra un tipo de divorcio voluntario, que bajo ciertas condiciones puede ser tramitado ante una autoridad extrajudicial como un Notario, un Registrador Civil o un Alcalde, que ha sido denominado como “divorcio voluntario extrajudicial”.

Javier Carrascosa explica que en España, se ha planteado el problema del reconocimiento de divorcios extrajudiciales dictados en Cuba, a los que, el Tribunal Supremo les negaba el exequátur dado que en su sistema no existe este tipo de divorcio y necesariamente debían plantearse en vía judicial y finalizar con una sentencia; los argumentos del máximo tribunal, se centraron en que, el divorcio no había sido declarado por una autoridad judicial, con lo cual su reconocimiento era contrario al orden público. A partir de 1996, el criterio del Tribunal Supremo cambia, atendiendo a una “equivalencia de funciones” asumiendo que las decisiones dictadas por estas autoridades extrajudiciales se asimilan a las dictadas por un juez, en cuanto realizan funciones equivalentes, por ello el trato legal debe ser el mismo que se le da a los divorcios judiciales extranjeros (Rafael Arenas García reseña el ATS, de la Sala Civil del 31 de Julio de 2003 / Antonio Pérez Marín, por su parte se refiere al ATS, de la Sala 1°, del 08 de Julio de 2003).

El Tribunal Supremo español se ha basado en la función de la autoridad que emite el divorcio, entendiendo que el órgano administrativo está actuando en funciones jurisdiccionales por lo que esa acta de divorcio merece ser reconocida a través del procedimiento de exequátur para las sentencias extranjeras, entonces ¿En el sistema venezolano también procede esa “equivalencia de funciones”?

Venezuela no escapa a esta posibilidad, es decir, esta misma situación puede presentarse en el país ya que los elementos de extranjería se evidencian cada vez con mayor frecuencia en las relaciones jurídico-privadas, reclamando soluciones justas. El Código Civil venezolano consagra dos tipos de divorcio: el voluntario y el necesario, así como la separación de cuerpos, todos en vía judicial, de este modo un funcionario administrativo no tiene competencia para decretar un divorcio, por lo cual es necesario examinar en este sentido el trato que debe recibir un divorcio extrajudicial extranjero.

El exequátur es la vía para el reconocimiento de las sentencias extranjeras de divorcio, sin embargo, la calificación del acto emanado por la autoridad extrajudicial extranjera que declara el divorcio, dará las bases para indagar en el ordenamiento venezolano los medios para su reconocimiento. Para tal fin, se debe comenzar a calificar algunos conceptos, como el de “sentencia” en cada uno de los Estados que lo regulan; lo que se entiende en Venezuela, conocer la naturaleza de la decisión extranjera y de las autoridades competentes para dictar el divorcio extrajudicial, a la luz de los sistemas extranjeros.

La validez de este tipo de divorcios extrajudiciales tiene relación con la institución de las situaciones jurídicas válidamente creadas, dado que los extranjeros de conformidad con su ordenamiento jurídico (lex causae), se encuentran efectivamente divorciados, y éste derecho se invoca en Venezuela, para su validez.

El artículo 5 de la Ley de Derecho Internacional Privado venezolana, consagra la institución de los derechos adquiridos y a nivel convencional se encuentra el Código Bustamante y la Convención Interamericana sobre Normas Generales de Derecho Internacional Privado, los cuales reconocen la importancia de dicha institución y de sus excepciones: a) la no contradicción con los objetivos de las normas venezolanas de conflicto; b) la competencia exclusiva del derecho venezolano, y c) la no violación manifiesta por incompatibilidad con los principios de orden público venezolano.

Al considerar los principios fundamentales venezolanos ¿Podría éste tipo de divorcio extrajudicial afectar el orden público?

En la práctica los tribunales venezolanos han otorgado eficacia a divorcios extrajudiciales extranjeros, pero: ¿Cómo lo han hecho? ¿Las normas y el procedimiento aplicados son los correctos?

En 10019 del Juzgado Superior Tercero en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas se otorgó eficacia a un divorcio notarial colombiano, sin entrar a analizar en principio si se trataba de una sentencia; sólo se verificó el cumplimiento de los requisitos para la eficacia de sentencias extranjeras establecidos en el artículo 2 de la Convención Interamericana sobre Eficacia Extraterritorial de las Sentencias y Laudos Arbitrales Extranjeros, y basándose en el artículo 856 del Código de Procedimiento Civil ratifican su competencia y entienden además que éste artículo prevé la posibilidad de otorgar el pase no sólo a sentencias sino también a otros actos emanados de autoridades extranjeras ya que se refiere a: “el pase de los actos o sentencias de autoridades extranjeras…”.

En sentencia del 29 de enero de 2009 del Juzgado Superior Primero en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, Bancario y Protección del Niño y del Adolescente de la Circunscripción Judicial del Estado Carabobo se otorgó el pase a una solicitud de exequátur de divorcio emitido por la Notaria Veintiséis (26) del Circuito Notarial de Medellín en la escritura pública Nro. 2.486 del treinta (30) de Septiembre de 2008, pronunciándose sólo respecto de su competencia para conocer del caso, y luego verifica el cumplimiento de los requisitos del artículo 53 de la Ley de Derecho Internacional Privado.

Nuestros tribunales no profundizan en el estudio del caso, de una forma muy somera ratifican su competencia para conocer de la solicitud de exequátur y proceden a aplicar las normas para la eficacia de las sentencias extranjeras. Es de notar, que ambos casos están referidos a divorcios notariales colombianos, y se aplicaron cuerpos normativos diferentes, del sistema de fuentes venezolanas en materia de exequátur.

También es de considerar en la legislación nacional, la existencia de una figura análoga a esos divorcios extrajudiciales que revelen una evolución del sistema hacia una vía de disolución del matrimonio menos rígida que la actual, como ocurre con las uniones estables de hecho, sobre todo en materia de jurisdicción voluntaria.

Cabe destacar la importancia del factor social inmerso en el tema del divorcio; el individuo es el destinatario de las normas jurídicas para lograr su orden en la sociedad, y es quien puede resultar afectado por los cambios que se produzcan en esas normas que ordenan su conducta. En materia de divorcio, y particularmente en los divorcios voluntarios extrajudiciales, es relevante evaluar a profundidad el grado de beneficio que representa para el ciudadano actual contar con una vía extrajudicial para la disolución del vínculo matrimonial.

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